Mucha gente se imagina la consejería como en la televisión: alguien acostado en un sillón mientras un desconocido callado toma notas. En realidad no es así. Conmigo son dos personas en sillas, o en una videollamada, teniendo una conversación real sobre algo que te importa.
Así es como suele verse.
Antes de la primera sesión
La mayoría de la gente empieza con una llamada gratis de 15 minutos. Puedes contarme un poco de lo que está pasando, hacer preguntas y ver si te parece que podemos trabajar bien juntos. Si decidimos empezar, te mando unos formularios para llenar con anticipación, para no usar la sesión en papeleo.
La primera sesión
La primera sesión es sobre todo una conversación. Te pregunto qué te trajo, qué ha sido difícil y qué te gustaría que fuera diferente. La Asociación Americana de Psicología describe este primer encuentro como una oportunidad para que tu consejero entienda tu situación, incluidas cosas como tu sueño, tu apetito, la gente a tu alrededor y los medicamentos que tomas.
No necesitas preparar nada, y no tienes que contar toda tu historia de una vez. Si algo todavía duele demasiado para hablarlo, puedes decir "Todavía no estoy listo para eso". Tú marcas el ritmo.
También vemos la parte práctica: cómo funcionan las sesiones, cómo comunicarte conmigo y qué queda en privado. La consejería es confidencial, con algunas excepciones que te explico, como cuando la seguridad de alguien está en riesgo.
Las sesiones siguientes
Después de la primera o segunda sesión, decidimos juntos en qué enfocarnos. Puede ser el duelo, el ánimo bajo, la ansiedad, los conflictos en una relación o en la familia, o un cambio difícil. Las metas las ponemos juntos.
Cada semana vemos los patrones que te mantienen atorado, como los pensamientos que dan vueltas en la noche o la discusión que se repite, y probamos herramientas prácticas que puedes usar entre sesiones. Uso enfoques como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la TF-CBT, explicados con palabras sencillas. A veces te sugiero algo para probar durante la semana. Si no lo haces, no pasa nada. Lo platicamos.
Algunas semanas vas a llegar con algo concreto. Otras no vas a saber por dónde empezar, y eso también está bien.
Cómo se siente
La consejería no siempre es cómoda. A veces hablar de algo difícil lo remueve antes de que se asiente. La APA señala que sentirte más sensible por un tiempo puede ser parte de hacer un trabajo difícil. No siempre significa que la terapia no esté funcionando.
Debe sentirse como que te escuchan sin juzgarte y que están trabajando juntos. La APA señala que la relación entre tú y tu consejero es una de las partes más importantes de lo que hace que la terapia ayude. Si no sientes buena conexión, por favor dímelo. No me voy a ofender.
Cuánto dura
No hay un número fijo de sesiones. Algunas personas vienen unas semanas para trabajar en una sola cosa. Otras vienen más tiempo. Vamos revisando cómo va y si quieres seguir, ir más despacio o terminar. La consejería no es un compromiso de por vida.
A quién atiendo
En la consejería individual, atiendo a adolescentes de cualquier edad, universitarios y adultos, en español o en inglés. Puedes venir en persona a mi oficina en Siloam Springs, AR, o reunirte en línea por video desde cualquier lugar de Arkansas. Cada sesión cuesta $89 por 50 minutos, y te puedo dar un superbill si quieres pedirle reembolso a tu seguro.